Representan el sector de discipulado a largo plazo más importante de la iglesia. Cuando un niño llega a ser discípulo de Cristo tiene, por regla natural, toda una vida para crecer, madurar y reproducirse en otros discípulos. En Betania tenemos tres redes de transición: Niños (Elementary), Jóvenes (Middle and High) y Jóvenes Adultos (College/University hasta el matrimonio).  Después de atravesar cada una de estas etapas de discipulado, los hombres y mujeres que comenzaron siendo niños, tienen derecho a ser verdaderos gigantes espirituales cuyo estilo de vida sea discipular y ser discipulados.

Ver a los niños de nuestra iglesia discipulando y siendo discipulados ha sido una experiencia fuerte para muchos de nuestros adultos. Algunos no entienden, otros pretenden ignorar y algunos hasta se molestan. Pero los que recordamos la importancia que el Maestro les diera somos grandemente desafiados por ellos. “Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía” (Marcos 10:13-16).

Querido (a)  hermano (a), ¡te desafío a tomar el asunto del discipulado “como un niño”!

Este artículo fue escrito por nuestro Pastor Obed Jauregui en el año 2009.



Desde entonces comenzó a ser discipulada por su hermana Raquel, que para ese tiempo tenía 7 años y era su líder de célula. A su vez, Raquel era discipulada por Ruth, su líder y hermana mayor, de apenas 9 años… Y así, como un capitulo de genealogía bíblica, Ruth fue discipulada por Amanda, Amanda por Reina, Reina por Noemí, Noemí por Irma, Irma por Obdulia, Obdulia por Zoila… 

 En La Iglesia del Nazareno Betania todos debemos ser discipulados y discipular a alguien. Para el tiempo que se está escribiendo este artículo, esta niña tiene un promedio de 20 discípulos que reciben formación espiritual cada miércoles. Comienzan su reunión orando, cantan 2 o 3 alabanzas y luego dedican unos 30 minutos para discutir un tema bíblico aplicado a su realidad. Antes de finalizar recogen su ofrenda y oran por todas las peticiones que han presentado previamente. Siempre cierran su reunión con un pequeño refrigerio. 

 Debo resaltar que ésta no es la única niña que está haciendo esto. Sus discípulos más pequeños son Joselyn y Daniel David, ambos de 6 años, y cada uno de ellos es líder de célula y tiene sus propios discípulos. Otros 15 niños, entre 5 y 11 años, también son líderes y tienen sobre sus pequeños hombros la enorme responsabilidad de desarrollar el carácter de Cristo en las vidas otros 150 niños aproximadamente. Ellos saben que esta tarea les fue dada por el propio Jesús: “Id y haced discípulos” y la toman como un verdadero “llamado” de Dios.

 Seguramente usted se está preguntando si no hay adultos involucrados en este proceso. Por supuesto que sí. Mrs. Reina González es la pastora de niños de Betania. Posee gran pasión por las almas y mucha tenacidad en el trabajo que hace. Ella ha descubierto el principio establecido por el Maestro y lo ha puesto en práctica: “Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe” (Mateo 18: 2-5). Por otra parte, Dios le ha premiado con un equipo de mujeres muy valiosas que le ayudan en la formación de estos pequeños líderes y luego supervisan su trabajo.






El discipulado de niños es tan importante en nuestra iglesia como el de los jóvenes o adultos por que los niños:

 Necesitan, quieren y pueden ser salvos. Muchos conocidos dirigentes cristianos fechan su conversión en la primera infancia. Matthew Henry se convirtió a la edad de diez años, Isaac Watts a los nueve, Jonathan Edwards a los siete, Henrietta Miers a los cinco, la Sra. Ruth Graham a los cinco, Corrie Ten Boom a los cinco.  D.L. Moody dijo que estaba convencido de que si los niños eran suficientemente mayores como para asistir a la Escuela Dominical eran lo suficientemente mayores como para acudir al Calvario. Charles Spurgeon decía: “Generalmente he hallado un conocimiento mucho más claro del Evangelio y un amor más cálido a Cristo en el niño que se ha convertido que en el hombre, puesto que los niños no tienen necesidad de eliminar las costumbres de la duda, de las malas interpretaciones, que para tantos se han convertido en un impedimento, evitando que pudiesen aceptar el Evangelio.” En otra ocasión Charles Spurgeon dijo: “si se le ha instruido bien a los cinco años el niño puede creer y ser regenerado con la misma facilidad que lo puede hacer cualquiera.”
Pueden asimilar y poner en práctica lo que se les modela – por tanto, pueden ser discipulados. El Apóstol hace referencia a esto cuanto exalta a su discípulo preferido en 2 Timoteo 1:5 “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” Y en 2 Timoteo 3:15 “y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.”
Deben ser formados para cumplir con sus responsabilidades como líderes desde muy temprana edad. La historia del profeta Samuel nos demuestra cuán útil puede ser un niño entregado al servicio del Señor.  En Betania nuestros pequeños evangelizan por las calles, visitan las casas y los hospitales, oran por los enfermos y son verdaderos profetas que revelan la voluntad de Dios tanto a grandes como a chicos.
Aportan el complemento perfecto para el discipulado de los adultos. “…y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?” (Mateo 21:16). Hemos descubierto que una célula de adultos es mucho más completa si cuenta con una de niños en la misma hora y en la misma casa. Por esa razón muchos líderes, especialmente mujeres, aprovechan este poderoso recurso.

La Red de Niños se reune todos los Viernes a las 8:00 pm en el
Miami Jackson High School.

NIÑOS DISCIPULANDO NIÑOS

“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños” (Mateo 11:25).


​ Conozco una tierna niña de 11 años que vive en Miami, Florida. Disfruta mucho jugar, nadar y posee una risa contagiosa. Sus ojos son como las hojas de los árboles y su cabello compite con el oro fino tanto en su color como en su brillo. Tiene “música por dentro”, así que toca el violín, canta y danza. A sus tempranos 5 añitos le entregó su corazón a Jesucristo y decidió vivir para El.